Nutrición y adolescencia

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- Autores:

Ana Pérez Aragón

Hospital General de Especialidades Virgen de las Nieves. Servicio de Pediatría. Granada.

Resumen

Durante la adolescencia, que comienza tras la niñez y finaliza en la edad adulta, aparece la pubertad, con sus cambios físicos y psíquicos que afectan tanto al ámbito psicosocial como al nutricional, preparando el organismo para la procreación. En estas edades, la alimentación tiene una enorme importancia no sólo para asegurar un crecimiento adecuado y prevenir las deficiencias nutricionales específicas, sino también para prevenir enfermedades cuyas manifestaciones clínicas ocurren en la edad adulta. Además, la vulnerabilidad que caracteriza al adolescente hace que aparezcan hábitos y situaciones de riesgo que pueden alterar el comportamiento alimentario. Para el estudio de cualquier aspecto relacionado con la nutrición del adolescente se deberán tener en cuenta varios factores determinantes, a veces interrelacionados entre sí: sexo, grado de maduración sexual, ritmo de crecimiento, composición corporal, ingesta dietética, preferencias, hábitos, características psicológicas, grado de satisfacción personal y de aceptación de su propia imagen corporal y aspectos culturales y sociales, entre otros. Un elevado número de adolescentes sufren algún tipo de malnutrición, probablemente en relación con ingesta de dietas inadecuadas, tanto por exceso como por defecto, por lo que se deben realizar una serie de modificaciones a las mismas con el fin de asegurar su idoneidad. Estas modificaciones deben ser lo suficientemente prácticas como para poder ser seguidas por la población a la que están destinadas. Hoy día, determinados estilos de vida que ya se han establecido en la sociedad española y cuyo origen se remonta a un par de décadas atrás, son preocupantes. Así, cambios alimenticios cuantitativos y cualitativos realmente absurdos, o una acusada tendencia al sedentarismo que provoca un menor gasto calórico, han contribuido a las deficiencias nutricionales del adolescente en general y a aumentar la incidencia de determinadas enfermedades relacionadas con la nutrición en la edad adulta: obesidad, osteoporosis, algunas neoplasias, dislipemias, alteración del metabolismo de los hidratos de carbono e hipertensión arterial entre otras. La educación nutricional y las campañas de intervención, llevadas a cabo por personal cualificado y en ambiente cercano, incluso desde los medios de comunicación y las propias instituciones, son una forma útil de prevención de los desequilibrios alimentarios y de sus repercusiones sobre la salud a corto y largo plazo y, junto con la práctica regular de ejercicio físico, constituye la base principal de un estilo de vida saludable y es el factor protector más importante en la lucha contra enfermedades futuras, muy frecuentes en el medio en que vivimos.

Palabras Clave

Nutrición, adolescencia, factores de riesgo, hábitos alimentarios, requerimientos nutricionales

Abstract

During adolescence, which begins after childhood and ends in adulthood, puberty appears, with its physical and psychic changes that affect both the psychosocial and nutritional fields, preparing the body for procreation. At these ages, nutrition is of enormous importance not only to ensure adequate growth and prevent specific nutritional deficiencies, but also to prevent diseases whose clinical manifestations occur in adulthood. In addition, the vulnerability that characterizes the adolescent causes the appearance of habits and situations of risk that can alter eating behavior. The study of any aspect related to adolescent nutrition must take into account several determining factors at this age, sometimes interrelated: gender, degree of sexual maturity, growth rate, body composition, dietary intake, preferences, habits, psychological characteristics, degree of personal satisfaction and acceptance of one’s own body image, and cultural and social aspects, among others. A significant percentage of adolescents suffer from some form of malnutrition or lack of it, probably because a considerable percentage of the population consumes inadequate diets, both in excess and by default, so a series of modifications must be made to them in order to ensure their suitability. These modifications should be practical enough to be followed by the target population. Today, certain lifestyles that have already become established in Spanish society and whose origin dates back a couple of decades, are worrying. Thus, really absurd quantitative and qualitative dietary changes, or a marked tendency towards sedentary that causes less caloric expenditure, have contributed to nutritional deficiencies in adolescents in general and to an increase in the incidence of certain diseases related to nutrition in adulthood: obesity, osteoporosis, some neoplasms, dyslipidemias, alteration of carbohydrate metabolism and high blood pressure, among others. Nutritional education and intervention campaigns, carried out by qualified personnel and in a close environment, including from the media and the institutions themselves, are a useful way of preventing food imbalances and their repercussions on health in the short and long term and, together with the regular practice of physical exercise, constitute the main basis for a healthy lifestyle and are the most important protective factor in the fight against future diseases, which are very common in the environment in which we live.

Key words

Nutrition, adolescence, risk factors, eating habits, nutritional requirements.